Confidencias con mami

El día acaba. En tu habitación hay una luz tenue y… muchos cuentos. Si mamá no ha trabajado, es ella la que te acuesta y con mucha calma te lee los que habéis elegido juntas. Los escuchas atenta y esperas, muy quieta, los siguientes, con la sana intención de alargar, todo lo posible, este momento tan mágico.

Y para conseguirlo, nada mejor que contarle a Mamá cómo te ha ido el día. Y no callas, charlas por los codos sobre tus amigos, tu perro, tu gato, tu guarde…

Mamá te susurra bajito:

_Duérmete, Vera, calla y a dormir _murmura Mami, a tu lado.

_Vera, no charles _insiste Mami.

Al rato:

_Vera, venga, ponte el «tete» y a dormir _cuchichea Mamá.

_No, Mamá, no, el tete no, que ya soy mayor _argumentas muy digna.

Y de repente, a hurtadillas, coges el tete y ¡pum! a la boca y, al instante, ¡pum! dormida. Dormida «toda», «toda», «toda» la noche y eso, a tus papis (y a todos), nos hace muy felices.

Pero, como no siempre pasas la noche de un tirón porque tu sueño es suavecito, ligero y te despiertas en mitad de la noche, papá o mamá tienen que calmarte para que sigas durmiendo.

La otra noche, ya de madrugada, te habías despertado varias veces.

Primero con llanto y luego, en el silencio de la noche, llamando a Mami a voz en grito, para que fuera a tu habitación.

_A dormir, Vera _dijo Mamá.

Dio resultado, pero un ratito después….

_¡Pan!, ¡quiero pan!, ¡quiero pan! _pedías a voces.

_¡No hay pan! _susurró Mamá con voz seria.

_Por la noche, se duerme, no se pide pan _aseguró Mamá.

_¿ Y agua? _se te oyó preguntar.

Y seguiste alargando tu rollo.

_Es que luego vomito _razonaste.

_¿Vomitas? _se alarmó Mami.

_Sí, como Augusto, en el plato -aclaraste.

¡Benditas confidencias a media noche!

Leer más: Confidencias con mami

Descubre más desde Blog: Diario de Vera, Iago & Sergio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo