Ya está aquí Vera, con sus días suaves y sus atardeceres lentos. Y justo, en el primer fin de semana de este mes otoñal, tus papis y tú aprovechasteis para hacer una escapadita a Ávila. A la hora de comer, llegó el momento de darte tu primer potito. Poco a poco y en pequeñas cantidades, te lo comiste en una sentada. Ya por la tarde, en la habitación del hotel, descubriste lo bien que se gatea por la moqueta…
De regreso a casa, pasaste por Hoyo para recoger a Ander, que se había quedado de campamento. Una comida bajo los pinos y un ratito de juegos en tu loneta azul.
A la mañana siguiente, un lunes, día 3, mamá te vistió rápido, te puso tu abriguito rosa y muy temprano ¡ale, a la nueva guarde! Esta vez, mami te acompañó en tu tiempo de acogida. Estuviste un ratito con ella, en tu clase, y cuando se marchó, continuaste tranquila, entretenida con los demás peques.
Es un espacio infantil que inspira confianza , En la entrada, en tablones de madera, escritas a tiza blanca, palabras como «aprender», «diversión» o «dedicación» reflejan la filosofía de tu nueva escuela.



Vera, tu elegiste «ALEGRÍA»

