«Lunes, 4 de abril, día despejado y tranquilo». Así empezaba «Tu primer día de guarde…»
Y fíjate, ya han pasado cinco meses y toca cambiar, y toca también dar las gracias a Mercedes, Cristina, Rocío… y a todas tus monitoras por su cariño y profesionalidad. Te han cuidado y motivado con mucho esmero y siempre con una alegría que inspira confianza. Al terminar la jornada, repeinada y oliendo a colonia de bebé, te traen hasta la puerta, en bracitos, contenta y tranquila.

En clase hoy, los «pulpitos» habéis dado la bienvenida al otoño y, entre otros juegos, has tenido la suerte de dejar marcadas, como en un molde, la huella marrón de tus manos.
Las piñas, las hojas de acebo, o las castañas y las nueces que has llevado a la guarde adornarán tu clase, la de los octopus, durante estos meses de otoño. Luego, para tu cumple, volverás para decir «hola» y soplar una velita con ellos.





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