Primer día de guarde

Lunes, 4 de julio, día despejado. A las nueve de la mañana, Mami mandaba este mensaje de whats app al grupo: «Se ha quedado sonriendo y bien». Como aún no hacía demasiado calor, tu viaje hasta allí fue tranquilo. Llegaste relajada en tu cochecito y entraste en la guarde como si tal cosa. Todos estábamos deseosos de conocer tu primera reacción.

Y fue muy buena, la mañana transcurrió tranquila. Hiciste actividades y te ayudaron a que te sintieras como «en casa». Te gustó el puré y la fruta. Lo de dormir una siesta larga…como no es tu estilo,… se quedó en una siesta cortita, la «media horita, de Verita».

Al mediodía, fuimos a recogerte el abu y yo. En el camino, no atinábamos, no encontrábamos la calle de la guarde. Por fin, llegamos. Yo estaba como si me fuera a examinar y nada más entrar quise, con una mirada rápida a mi alrededor, fijarme en todo para saber si estabas bien, si era un lugar agradable y seguro.

Días antes, tus papis habían «peinado» la zona en busca de una guardería que les convenciera. Labor difícil, todo eran dudas. ¿Cómo tomar la mejor decisión? En esta búsqueda han puesto todo el amor del mundo, han pensado solo en ti, y han valorado cada detalle. Tu guarde ofrece confianza.

Te reconozco, Vera, que recogerte ha sido un momento muy bonito: «Vengo a buscar a Vera», Tus monitoras fueron a buscarte y te trajeron, repeinada y oliendo a colonia de bebé. Saliste contenta y tranquila. Primer día, superado.

¡Adiós, hasta mañana!

Leer más: Primer día de guarde

Descubre más desde Blog: Diario de Vera, Iago & Sergio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo