Has despegado como un cohete. Vera, cada día que pasa trae nuevos retos y grandes logros. Es un ir marcando las casillas de «prueba superada».
Ya no hay secretos ni dificultad en coger con tus pequeñas manos un objeto, pero no al azar sino con intencionalidad, o sentirte cómoda, tumbada boca abajo, en tu manta de juegos, impulsándote con tus rodillas en busca de colores, ruidos, texturas…
Pero, sin duda, Vera, otro gran cambio ha sido pasar de tomar el pecho a coger el biberón. Te has acostumbrado rápido y bien a estos nuevos ritmos.





