Sergiete, con casi once meses, has estrenado el Nuevo Año disfrazado de gnomo navideño y has dado la bienvenida a los Reyes Magos jugando en casa con Vera y con Iago, por primera vez los tres juntos. Un momento que todos esperábamos con mucha ilusión.
Iago y tú habéis compartido el mismo rincón de juegos, una casita de cartón que los Reyes Magos han dejado de regalo en nuestra casa. Se os nota que lleváis a la espalda muchas horas de «guarde» porque os habéis entendido a la perfección. También es de gran ayuda. para la buena sintonía entre vosotros, vuestro carácter tranquilo. ¡Muy orgullosa de vosotros, pequeños!
¡Mirad qué bien lo habéis pasado! Adentro vídeos:
Y como lo bueno, si breve, dos veces bueno, pues después de jugar con Iago viene muy bien un ratito de calma en tu cuna, te ayuda a relajar mientras compartes juegos con tus peluches, Stitch o tu oso panda. Te sientes tranquilo y apoyas la cabeza mientras buscas su cercanía.
Una reflexión, chicos. Creo que esos cuatro meses que os lleváis, aunque es una diferencia de edad mínima, en estos momentos en los que tú, Iago, vas camino de los 16 meses, y tú, Sergiete pronto cumplirás 11, hace que todavía no interactuéis al unísono. Iréis ajustando a medida que os vayáis haciendo mayores y tengáis los mismos juegos, las mismas rutinas, las mismas risas, los mismos caprichos… ¡ay! …las mismas rabietas… En fin, ya llegará e iréis ajustando…
Después de la Fiestas Navideñas, en la guardería te esperan tus «compis» y tus «profes». Sergio, estos próximos meses aprenderás muchos juegos divertidos, probarás distintas comidas con ricas texturas, dormirás en tu colchoneta nueva y tus monitoras anotarán todos tus logros, como ya hicieron en las «Observaciones» de Navidad que, por cierto, no te he contado. Ahí van algunas de ellas:
- Eres un bebé muy sensible al ritmo y a la música y te ríes antes de las cosquillas, o lo que es lo mismo, ante un juego, anticipas la respuesta.
- Reconoces lo objetos y para ello utilizas más los ojos y las manos que la boca.
- Disfrutas jugando con tus papis durante el masaje, el baño o el cambio de pañal y ya pides que te cojamos extendiendo los brazos.
- Comprendes los tonos de voz y tu balbuceo es organizado. También imitas entonaciones y sonidos.
Sergio, son muy esclarecedoras y te describen muy bien.
¡Sigue así, mi pequeño gnomito navideño!






