Claro que sí, Vera, Ander es parte de la familia, uno más. Por eso, cuando llegaste a casa, con tan solo dos días, (aún vivía con vosotros Wolf), tus papis, con tranquilidad, dejaron que te olfatearan, que aprendieran que tenían que cuidarte.
Papá y mamá han tenido mucho cuidado en seguir dando todo el cariño a Ander, respetando sus paseos, mimándole para que no note nunca que su vida en casa podía cambiar a peor. Al contrario. Él sabe que le cuidáis y le protegéis.

Con tres meses ya os echabais la siesta juntos
Y desde muy chiquitita, cuando salíais de viaje, el primero en subir al coche era él.

Has aprendido a quererle, y a tener cuidado de no molestarle…mucho (solo lo que dura este vídeo).

