Catuxa, nuestra vieja amiga la gaviota, se asoma a la ventana para fisgonear. «Este año -piensa- viene una humanita más».
Eso va por ti, Vera. Y es que al ver que las ventanas vuelven a estar abiertas y que los sonidos son distintos, mira curiosa mientras observa nuestra llegada a casa.
Es tu primer verano cerca del mar y sí, por fin te llevan a la playa. Sin perder un minuto, tus papás preparan las mochilas de baño, todos los bártulos _que no son pocos_ y ale, ¡al mar!


