Quedan poquitos días para que te vayas de vacaciones con tus papis. Dirás adiós a esa «guarde» en la que, durante este mes tan caluroso, has compartido juegos con otros bebés, has probado purés y has dormido en tu colchoneta.


Al mediodía, Mamá te va a buscar y te trae a casa. Llegas contenta y buscas mimos. Enseguida, sentadita en tu trona, tomas fruta a bocaditos, melocotones rojos maduros. Después, con el bibe ya preparado, mamá te lo enseña y te dice: «leche, leche», mientras mueve sus dedos tal y como si estuviera ordeñando una vaca. Es el gesto del lenguaje de señas para bebés que tú, ya conoces muy bien.
Toca dormir la siesta. Con la persiana echada para que no entre el sol abrasador, y con el «ruido blanco» que tanto te ayuda a dormir, tu solita te vas meciendo en tu cuna, con el chupete puesto, hasta que te vence el sueño.
Luego, vienen los juegos con el unicornio azul, y la hora del baño,
Últimamente, lo que más te gusta es escalar por encima de mamá, agarrarte con todas tus fuerzas al lavabo, y trepar para salirte de la bañera…
Bueno, de eso hablaremos otro día. Ahora, a dormir. ¡Dulces sueños!






Debe estar conectado para enviar un comentario.