Te activas, Vera. El simple hecho de pisar la arena al borde del mar hace que tu imaginación vuele. El color del agua, las algas, las conchas, los veleros fondeados en la bocana del puerto….Todo te interesa y aunque el cielo esté cubierto de nubes grises, eso no te impide correr detrás de la pelota o buscar tesoros con tus buenos amigos Luna y Leo. Solo hay que ponerse una camiseta y ¡claro!, no mojarse.






Después de muchos veranos en Laxe, «abu Diego» y yo, sabemos, al igual que los viejos marineros, que cuando sopla el «nordés», llega el viento frío del norte, presagio de cielos azules sin rastro de nubes. Y es justo en esos días que la playa se llena de bañistas y «algunos valientes» se tiran al agua sin pensárselo mucho. Vosotros, Vera, al principio del baño, os cuesta meteros en el mar, pero una vez mojados, ya no hay quien os saque del agua. Sois como los delfines y ya lo dice el refrán de la gente del mar: «los delfines que mucho saltan, viento traen y la calma espantan».



Y ahí estás tú, Vera, feliz como una perdiz porque además, este verano, Eloy, tu inseparable amigo de correrías en la «guarde», ha venido a pasar unos días a Laxe con sus papis, su abuela Pepi y su perro Simba. Días de cielos azules que os han permitido hacer excursiones y aprovechar el buen tiempo para bañaros en esas playas de aguas cristalinas.






A mediados de agosto, las tardes aún son largas y os da tiempo para jugar y corretear a lo largo de la playa. Ya tarde, al ponerse el sol, agotados, habéis cogido fuelle gracias a unos ricos sándwiches que os han sabido a gloria.

¡Una merienda perfecta en la playa!
Simba y tu perro Ander os esperan en casa. Antes de la cena, unos buenos momentos para compartir lecturas y recordar la buenísima mariscada que al mediodía tanto os ha gustado. La habéis disfrutado como se merecía.


Por suerte, el viento del «nordés» ya no sopla con tanta fuerza. Ahora, una ligera llovizna cae sobre Laxe y seguramente de madrugada una densa niebla no dejará ver el puerto.
Vera, ya lo dice la canción: «The answer is blowin’ in the wind», pero eso, «es otro cantar»
¡Boas noites e un bico, Veriña!


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