En Hoyo, papá te ayuda con tus primeros pasos. En casa estás con los pies descalzos y es cierto que te resulta más fácil. Tus pies se adaptan al suelo, notas el contacto y se adhieren mucho mejor al mismo tiempo que pueden guardar perfectamente el equilibrio. En el campo tus botas te ayudan a no hacerte daño con piedras o pinchos pero te dificultan porque no estás acostumbrada a llevarlas.



Debe estar conectado para enviar un comentario.