Parte II
Dejamos atrás el «Sendero de las hadas» y encontramos un grupo de Kelpies, espíritus del agua con forma de caballos. Antiguas leyendas escocesas nos avisan que son misteriosos y no siempre dóciles y mansos, por este motivo viven sumergidos en los lagos y estanques de Escocia.



Estos kelpies son gigantes, grandísimos. El de la derecha mira hacia el suelo, cabizbajo, pensando en todo lo que le ha sucedido en el pasado. Sin embargo, el compañero mantiene la cabeza erguida, con la mirada al frente, orgulloso y tranquilo, mirando al futuro.


Los kelpies no están solos, cuatro patos nadan por estas aguas frías y limpias mientras un cisne blanco vigila que estos espíritus no engañen a nadie.
Son muy traviesos y cuando salen del agua buscan a los incautos que pasan por su lado para que se monten en ellos, luego, echan a correr al galope hacia las frías aguas de los lagos y desaparecen.
Vera, nunca hay que subirse a lomos de un kelpie.


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