La flor amarilla de los dientes de león atraen a las abejas. Sus pétalos nos recuerdan los dientes afilados y desiguales del león, de ahí su nombre. Cuando la flor se seca aparece una bola de pelusa blanca en forma de molinillo. Estas semillas invitan a inflar los mofletes y soplar fuerte para diseminarlas mientras pedimos un deseo. En estos días ensayaremos, Vera, y soplaremos fuerte, fuerte



Creo que tú, Vera, «sabes mirar». Cuando pasamos cerca de un arbusto alargas tus manos para reconocer las hojas que se mueven por el viento, y que a ti tanto te intrigan. Enseguida aprenderás también que compartimos el mundo con millones de especies de plantas, de árboles y de otros seres vivos. Atrapo en estas fotos la belleza de las jaras, del cantueso, del diente de león, de la flor de la camomila, del aligustre, tulipanes o de las rosas. No hay que ir a buscarlas muy lejos, están a nuestro alrededor, en jardines, en cunetas o entre el asfalto de cualquier parking.
Solo hay que, como tú, «saber mirar» y darles las gracias por estar ahí.











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