Estas mismas palabras son las que te dije la primera vez que te tuve en mis brazos. Con solo unos días de vida apenas podías abrir los ojos pero ahora, ya con cuatro meses, tu mirada busca la mía, nos encontramos, sonríes, y yo no puedo ser más feliz.
Me encanta cogerte en bracitos y achucharte. Sentir tu calor y comerte a besitos los mofletes. Acercarte mis dedos y que los agarres fuerte con tus manitas.


Empiezas a soltar pequeñas risitas burlonas que seguro pronto serán grandes carcajadas contagiosas.
Tengo muchas ganas de seguir viviendo todos estos nuevos cambios y etapas a tu lado. Y aunque hay momentos difíciles, porque ¡ay mi vida! lo que te cuesta dormir, me doy cuenta de lo rápido que pasa todo y lo maravilloso que es poder disfrutarte cada día.
¡Mami te quiere muchísimo, mi bebé preciosa!


Debe estar conectado para enviar un comentario.